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EL BEBÉ EN CRECIMIENTO

LOS PRIMEROS DÍAS

Durante los primeros días de la lactancia, la leche materna se llama calostro. El calostro es una leche espesa que a menudo tiene un color amarillento. A veces lo llaman "oro líquido" por su color y lo valioso que es para el bebé. La mamá solo produce una pequeña cantidad de calostro, así que es muy importante que el bebé tome todo lo que pueda.

Cuando el bebé consume los anticuerpos que hay en el calostro, es como si le estuviera dando su primera vacuna. El calostro también tiene mucha proteína, lo cual es perfecto para los recién nacidos y les ayuda a hacer pasar las heces oscuras y pegajosas (llamadas meconio) de los primeros dos días.

Amamante a su bebé con frecuencia los primeros días para que consuma suficiente calostro y así usted tendrá un buen suministro de leche.

2 SEMANAS

La proteína de la leche materna es mucho más fácil de digerir que la proteína de la fórmula para bebés. Esto hace que el bebé tenga menos probabilidades de padecer problemas digestivos, como gas, salpullidos y cólicos.

DE 4 A 6 SEMANAS

Los bebés amamantados son más saludables y se enferman con menos frecuencia. Es mucho más probable que los bebés que se alimentan con fórmula se enfermen durante los primeros 2 meses de vida que los bebés que son amamantados.

DE 3 A 4 MESES

Los bebés que son amamantados tienen un riesgo 36% más bajo de sufrir el síndrome de muerte súbita del lactante (SIDS), el cual ocurre con más frecuencia entre los 2 y 4 meses de edad.

El sistema inmunitario del bebé es más débil entre los 2 y 6 meses de edad. Al amamantarlo, usted le da la mejor protección durante esta vulnerable etapa. Si usted se resfría, es especialmente importante que siga amamantando al bebé. Los anticuerpos y antivirus que el cuerpo produce para protegerla a usted pasarán a la leche y ayudarán a proteger también a su bebé.

6 MESES

Si usted amamanta durante 6 meses, el bebé tendrá menos infecciones del oído y será menos propenso a la diarrea y a las infecciones respiratorias. Incluso ayuda a que las vacunas que le da el doctor funcionen mejor.

Los bebés que se alimentan con pecho durante por lo menos 6 meses corren menos riesgo de padecer cáncer en la infancia.

9 MESES

Los estudios muestran que los niños que se alimentan con pecho tienen un coeficiente intelectual más alto y les va mejor en la escuela. La leche materna ayuda al desarrollo cerebral del bebé de maneras que la fórmula no puede hacer. Un estudio reveló que los niños de 7 y 8 años alimentados con leche materna durante por lo menos 9 meses tenían un coeficiente intelectual 10 puntos más alto que los niños que habían sido alimentados con fórmula.

1 AÑO

La lactancia materna ayuda a formar los músculos y la estructura del rostro del bebé. Esto puede prevenir la necesidad de terapia del habla u ortodoncia cuando son mayores.

MÁS DE UN AÑO

Si el bebé se alimenta con pecho más de un año, usted le seguirá dando leche nutritiva que le protegerá. No olvide que cada vez que usted está expuesta a microbios, resfriados y alergénicos, le sigue pasando a su bebé los antialergénicos, anticuerpos y antivirus que necesita para estar fuerte.

¿Por qué es tan buena la lactancia materna para mi bebé? Porque:

Es buena para el ser humano.

La leche materna está hecha especialmente para los bebés. La leche materna de cada mamá es diferente, y va cambiando con el tiempo para adaptarse a las necesidades del bebé. La leche materna tiene cientos de ingredientes que la fórmula no tiene y que protegen al bebé contra enfermedades. Cuando un bebé nace prematuro, la leche de su mamá es especialmente importante porque está hecha específicamente para cubrir sus necesidades del desarrollo.

Es buena para la salud ahora.

Los bebés amamantados son más saludables y se enferman con menos frecuencia. Corren menos riesgo de padecer problemas estomacales, infecciones (respiratorias o del oído), resfriados o la gripa, y de ser hospitalizados por neumonía y meningitis.

Es buena para la salud más tarde.

Los beneficios de la lactancia materna duran hasta mucho después de que usted haya dejado de amamantar. La lactancia materna ayuda a proteger contra la leucemia infantil y, más adelante, contra la diabetes, la obesidad y la hipertensión.

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